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martes, 29 de agosto de 2017

Corriendo en Puerto Vallarta

Recuerdo aquellas vacaciones del 2003 en Acapulco, era sudar y sudar todo el día, y a pesar de eso fue la primera vez que me dio por correr estando fuera de mi ciudad de Tijuana.

Siempre acostumbro a correr vaya a donde vaya, y no importa como esté el clima, lo hago por gusto y para conocer más de cerca la ciudad que esté visitando. En éste caso, la humedad y el calor volvieron interesante la experiencia en Puerto Vallarta, la semana pasada. No fui por alguna carrera, como cuando uno viaja por estar inscrito a un maratón o un medio, no, simplemente por vacacionar, pero uno no deja los tenis y ropa deportiva en casa, se nos puede olvidar cualquier otra cosa, menos eso.





─La noche del domingo (día 20 de agosto) troté a paso de 6:48' por km 4 kms. Apenas aguanté ese paso, pues me resultó asfixiante el clima. El nivel de humedad en el aire era enorme, que ni siendo de noche se había disminuído. Me sentí un visitante medio zafado del cerebro, pues era el único realizando esa actividad, e iba evadiendo a los locatarios de las tiendas y a otros turistas por las banquetas.

A la mañana siguiente (día 21), ya un poco aclimatado, conseguí 5 kms a ritmo de 5:44'. Fue correr hacia el malecón y en parte por el viejo Vallarta. Tuve la fortuna de que nuestro hotel quedaba justo enfrente de un centro deportivo, y un gran óvalo ya no tan rojo sino ennegrecido por la brisa, las lluvias y el sol lucía desgastado a la distancia.





─El día 23, amaneció lloviendo fuertemente. Corrí cerca de 1.5 kms entre charcos y agua fresca que escurría de los tejados y techos de las casas y tiendas.  Luego, aunque se me mojara el celular y Strava amenazara con fallar me iría a hacer velocidad al tartán, de hecho batallé en acertar los botones en la pantalla pues con la mojada, el cel se volvió muy sensible al tacto.

Era el único loco corriendo en el centro deportivo y la pista era para mi solito, e hice un 10 x 400, donde mi mejor vuelta la hice en 1:31' (lento para mi). Fue increíble correr con lluvia fuerte, temiendo cayera un rayo; así que completé apenas un total de 6 kms. que no es la gran cosa, pero había que reservar energía para otras actividades. Casi al terminar, habían llegado otros dos corredores, que quizá al verme desde las ventanas de sus casas se animaron a desentumirse.

─Día 24, un descanso activo de 3 kms. y digo descanso porque aunque no corrí mucho, si caminamos bastante.



─El mejor día (25 de agosto), y muy agradable, por cierto, fue mi despedida del lugar, recorriendo el malecón, sudando a gusto, con ya cierta soltura en las piernas y mis pulmones acostumbrados a la humedad. Mi paso promedio fue de 5:38' en unos 5.5 kms. sobre adoquines y calles empedradas, entre almendras maduras que caen al suelo y ni las aves comen de tantas que hay... entre el aroma del mar que regalaba al fin un viento fresco, vivificante. 

No tuve quien me tomara fotos corriendo (por eso las selfies al final de cada ejercicio). Lástima, en pista y con lluvia me hubiera traído un gran recuerdo, pero al menos sí hay muchos otros momentos que uno siempre procura fotografiar mentalmente y que se guardan para siempre en la memoria.



lunes, 17 de julio de 2017

Carrera ATP 2017

¡Tanto que me gustó el año pasado!

Como ya lo he mencionado antes, prefiero las carreras de 10 kilómetros que correr las de 5, aunque también algunas de 5k me gustan por su nivel competitivo y porque cumplen con la distancia bien medida, pero definitivamente las de 5 son las que abundan y mejor opto por irme a entrenar una distancia larga que me será de más agrado y beneficio personal.



La carrera de la Asociación de Periodistas de Tijuana (ATP) igual se ha anunciado siempre como de 10 kms pero ya muchos sabemos que son 9.8 kms, que igual el reto nos gusta por escasear las carreras de 10 kms.  Adicional, es tal vez la única que se corre en ruta plana  al 100%, sin siquiera subir a un puente, y con muy, muy pocas vueltas; eso la convierte en una carrera rápida. Lo malo, que como cobran y no dan premios en efectivo, los corredores más veloces del estado brillan por su ausencia y se abstienen de participar.

Había más agua en los charcos que en el abastecimiento. 😜


La cosa es arrancar a la altura del Cecut, tomar la vía rápida y dar la vuelta una cuadra antes de llegar a la prepa Lázaro Cárdenas, y de ahí por la avenida Niños Héroes regresar directo al punto de inicio para completar el circuito, sin parar debemos continuar con una segunda vuelta exactamente igual.

Eran bastantes corredores si comparo con el año pasado (cuando formé parte por primera vez). Ya casi era la hora del arranque y seguía la cola larga para inscripciones. Algunos se reían porque les dieron números sobrantes de otras carreras (prefiero omitirlas). Sí, comenzó tarde, y era tanta la gente que me tardé cerca de dos cuadras para poder correr libremente. Error mío, claro, debí ponerme más al frente... como el año pasado le hiciera.



Fue una mañana para correr con un buen de calor, algo sofocante, por cierto. Llegando al retorno, por el  km. 2.2, ahí estaba el único abastecimiento de agua, pero ¿por qué el único? con el calor que imperaba, con la cantidad de gente que se inscribe y, vaya, no son 5 kilómetros !! En el abastecimiento, al dar mi segunda vuelta los dos chicos que entregaban agua, ninguno la tenía en sus manos... si no tienen más gente, digo yo, pues pongan una mesa donde los corredores puedan tomar su propia bebida.
Me tuve que regresar unos pasos para exigir una bolsita de agua, y el diminutivo de "bolsita" esta vez le viene bien, puesto que era bastante pequeña. Pues bueno, detesto pararme, pues trunqué mi buen paso que llevaba, y es que tenía mi garganta seca y quería cerrar bien en los kms que me quedaban. Corriendo de nuevo y preparándome para beber mi agua, un corredor se me empareja y me pregunta:

─¿Oye, no te sobró agua que me des? -Me parecía increíble que a 20 metros de haber pasado el abastecimiento alguien me pidiera agua, pero mi molestia no era con él, sino que seguramente le dijeron que no tenían o algo así. 

─Apenas le voy a tomar. -Le dije, y tras un breve sorbo le di casi toda el agua pues estimé que estaba más asoleado que yo. Ya qué!

Crucé la meta en 43:30 minutos, al final ni tan mal me fue.


Había corrido en buena parte del trayecto con mi amigo Heriberto Rodarte, pero tras este contratiempo, ya no pude alcanzarlo, no pude mantener mi paso debajo de 4:30 para finalizar.

No hubo podio como... como el año pasado. Hice dos minutos más que aquella vez (41:22). Menos mal que había garrafones de agua.
Las camiseta que nos dieron se me manchó con la tinta del número que se escurría a causa del agua o el sudor que le había caído encima. Me hizo pensar éste suceso en que uno paga por ciertas carreras y por lo mismo uno espera una carrera de calidad, sin embargo, ésta se deslució con tantas fallas.

No diré nada en contra de quien metió mano en la organización del evento, pues los resultados hablan por sí mismos, pero sería un dato muy importante (a tomar en cuenta por los corredores) si mencionaran en la convocatoria quien es el encargado de organizarla, así ya sabe uno si le entra o no.  

¡Ah, y yo que volví por lo mucho que me gustó el año pasado!








miércoles, 5 de julio de 2017

Carrera del Día del árbol 7.7K

El sábado 1 de julio participé en la 4ta edición de la Carrera del día del árbol, la cual se corre desde el Parque Morelos y se sube por la rampa de la Central camionera hacia Otay, para llegar a la meta ubicada en el Parque de la amistad.

Debo decir que no me gustó esta vez, no como hace dos años (esta es mi 2da participación), creo que lo rescatable por haber asistido fue el encuentro con amigos corredores, a quienes casi no veo porque ya no entro seguido a las carreras, sin embargo me encanta correr, sigo disfrutando bastante mis entrenamientos, pero no creo que tenga algo de malo en aceptar que hay carreras que no me gustaron por lo mal organizadas que están.

Los ganadores de esta carrera.


Detalles decepcionantes:

1- Que te pongan a hacer varias colas, una para pagar, otra para dejar el donativo y una más para que te den el número de corredor.  ¡¡Qué relajo!! 😒😒

2- ¿Por qué cobran? ¡La convocatoria decía claramente que era gratuita! Yo llevé mi donativo, pero pedían que de cualquier modo pagásemos. Ya estando ahí pues uno paga, pero mencioné que yo no quería el arbolito que dan, pero pues que de todos modos se tenía que pagar... ok no hay problema!

3- Los números se terminaron y unas 300 personas tuvieron que correr sin ellos.  😕

4- Los números no eran con seguritos, sino como stickers, no sé si a todos, pero al menos el mío se despegaba.  😞

5- La carrera debería de arrancar desde la calle (Insurgentes) puesto que se hizo un embudo y no podíamos salir todos corriendo, hasta tuvimos que caminar un poco para poder salir a las calles y poder correr libremente.





Ya corriendo tuve que esforzarme mucho para poder rendir, pues amanecí con la nariz tapada por la sinus, y sin el oxígeno suficiente cualquier esfuerzo físico cuesta. Pero le puse ganas, para ir rebasando a cuantos pude.

Noté que estaba en una carrera sabatina, y había corrido fuerte y con cuestas el miércoles y jueves anteriores, y que mis piernas posiblemente no me darían el cien para siquiera empatar mi récord de la ruta de 34:59 minutos. El intento le haría.  😀 

Me dio mucho gusto que mi amigo Víctor Puma me alcanzara y luego me rebasara, sí, a pesar de que él casi no corre, pues hace más que nada trabajo de fuerza en gimnasio, y se encuentra algo alejado de las carreras. Pensé que lo alcanzaría y que le ganaría... pero no sucedió, jajaja! Condenado puma! Me motiva que regreses, pues mis "sanos rivales" desaparecieron casi todos en los últimos años.

Son casi 2 kilómetros de ascenso, que, sin embargo, no iba tan lento, era un paso ligeramente arriba de los 5 minutos el km. Pero me parecía interminable esa cuestota, y con los carros y camiones a un lado haciéndonos tragar el smog que emiten... por cierto, en todo el ascenso no vi a los agentes de tránsito que nos cuidaran de los automovilistas, ya uno se la sabe y nos alejamos de ellos lo más que se pudo.




Ya una vez arriba, me le emparejé a la grandiosa boxeadora y también buena corredora: Jackie Nava. Nos dimos ánimo hasta llegar a la meta, pero... ella me ganó en el cierre, o más bien, yo ya no quise hacer el dichoso cierre a velocidad, pensé: "las damas primero", y al fin llegamos.

Me tomé fotos con el corredor apodado Contender, y tomé varias más a nuestros amigos de Yo también corro en Tijuana, así sin que se dieran cuenta; también a mi buena amiga Yoana Díaz.

Mi tiempo fue de 35:44 minutos, ni siquiera me quedó tan lejos mi marca anterior de esa misma ruta. No digo que de esta agua no vuelvo a beber, más no tengo intención de volver a entrarle a esta carrera, con esa sensación me quedo.




Fueron 7.7 kms de la carrera, aunque cubrí un total de 14 kms esa mañana nublada. Para mi lo satisfactorio sería mi auto regalo de un 5k que haría al día siguiente para sacarme la espinita por no rendir como hubiera querido en dicha carrera del árbol; como que más bien esa cuesta enorme y las otras que había entrenado en recientes días me fortalecieron y por eso conseguí lo que en muchos meses no había podido hacer: correr 5 kms en menos de 20 minutos, y mejor de lo que pensé en hacerlo: un 19:20 minutos con ritmo sostenido, lo que me ilusiona en que me puedo recuperar al nivel que tuve en el 2015 cuando rompí casi todas mis marcas personales.  💪👍😊

Creo que mejor dejo de quejarme y me dedico a entrenar duro, ja ja ja,  pero eso sí, a ser selectivo con las carreras, sí aunque solamente corra unas 10 al año, como cuando iniciaba en el 2003, que habían muy pocas pero bien hechas, bien cuidadas en todos los detalles.







viernes, 16 de junio de 2017

Medio Maratón Rosarito 2017

¿Tan pronto otro medio maratón? -alguien me preguntó, y pues sí... ahí voy, sabiendo de antemano que no estoy del todo recuperado, pero la tentación fue grande, por completar ya mis primeros 45.

Playas de Rosarito, 11 de junio.

La Palomita:

Por la hora de inicio, 7:00 a.m. y hasta suerte tuvimos de tener un clima tan fresco cuando casi en toda nuestra república mexicana el calor está ya arreciando.

Esta fue la tercera edición (apenas) ya que es el "medio" oficial del municipio, no la ruta que otras veces se llevó a acabo, la de Rosarito a Puerto Nuevo, como la llaman. Participé en la primera edición, en la segunda no, por quedar tan pegada la fecha al maratón de San Diego, y la verdad que evito las lesiones, pues aún a paso lento no es descanso para los músculos.



A falta de reloj Garmin, decidí llevar mi celular (cosa que no termina por agradarme) con la aplicación Strava, misma que sigue sin convencerme por arrojar información falsa, pues te dice una cosa en la pantalla y después te la cambia, ejemplo: te indica que vas a un ritmo de 4:15' por km cuando en realidad vas a 4:35' y pues no, así que chiste, lo que sucede en tiempo real mientras voy en la acción es lo que sirve, de otro modo no tiene caso.

Como iniciamos de bajada, a la altura del Hotel Festival Plaza, fue sencillo tomar un ritmo fuerte; yo me creí que mis piernas responderían bien, pues el clima, la euforia colectiva, mis referencias de "rivales" conocidos y una ruta sin tantas vueltas, me servirían, sin estar al cien, a mejorar incluso lo hecho en San Diego un domingo antes.

Muchas caras conocidas. Muchos saludos al ir corriendo. Entusiasmo generalizado por doquier, que como siempre, se contagia fácilmente. Llega uno a pensar: "¡Aquí va otra vez, esta comunidad de locos!

Apenas unos 8 kms y ya todo mundo me comenzaba a rebasar. Pero no me importó realmente, hasta risa me daba (por dentro) que a las personas que siempre dejo atrás ahora me tocaba a mi verles las espaldas y... alejarse, lejos... lejitos!



La Tacha:

Del km. 11 hasta el 16 es subida, y yo iba sude que sude, no importa que esté nublado, no paro de sudar, pero como desde el km 12 y hasta el 18 no hubo abastecimientos, creo se les pasó un muy indispensable punto de hidratación en ese largo e importante tramo. Fue por aquí que mis piernas resintieron notablemente el cansancio, me daba cuenta que a lo más que estaban listas mis patitas ese día era para correr un 10k o 15 kms a lo sumo. 

Mi voluntad era aumentar el paso, pero las piernas debiluchas no me respondían, de plano, quizá un gran error fue comenzar tan fuerte.. ah! y olvidé mi gel en casa, había comprado uno especialmente para este evento, y nada, por salir con prisas... ni tomé un ligero desayuno pre-carrera como algunas veces suelo hacerlo; ahí estaba el resultado: cuádricpes resentidos y desobedientes a falta de energía.

Faltando unos 500 metros para arribar a la meta, estaba Lucy echando porras en la calle, con unas campanitas, también se dio el tiempo para tomarme algunas fotos, la gente le agradecía, y yo muy contento por verla y porque no sabía que haría aquello.



La Meta # 45:

Paré la App en 1:40:55, con lo cual es casi un empate con el medio corrido ocho días antes, peroooo, Strava indicaba 20.9 kms, es decir, le faltaron 200 metros a la ruta, y como se corrió casi todo en línea recta, el margen de error debió ser mínimo. Vi la distancia en compañeros, e igual, faltaron 200 metros en sus respectivos Garmins, bueno, tiene sentido pues kms atrás estimé mi llegada en 1:43' horas basado en el paso y el tiempo que llevaba.

Sin embargo. mi satisfacción radicaba en llegar a mi medio maratón número 45, la verdad que el tiempo no me interesaba mucho, pero claro que me hubiera encantado superar lo hecho en San Diego, pero bueno, no me repongo tan rápidamente como otros runners, ni soy tan fuerte como a veces creo que o soy, jajaja! No siempre se puede, pero en el inter se pueden disfrutar de muchas otras cosas mientras de corre, y eso es lo bonito de correr, que tenemos muchas motivaciones y razones para hacerlo y no únicamente una y ya.

Lo que sí, a bajar un poco de peso, a aumentar kilometrajes y tiradas largas para hacer un mejor papel en el Medio Maratón de Tijuana, que aunque haga mucho calor, no aceptaré un resultado por encima del 1:40, ¡No señor! Ya estuvo bueno. ¡Ha entrenar más duro!




lunes, 12 de junio de 2017

Rock 'n' Roll San Diego Half Marathon 2017

Domingo, 4 de junio de 2017.

Después de correr el maratón de San Diego cinco años de forma consecutiva, quise darme el descanso y a la vez la oportunidad de probar en la distancia de los 21.097 kms. pues para ver si acaso me gustaba más que el duro maratón que tiene esta ruta san dieguina.

Cuando me inscribí hace un año fui muy optimista y puse que haría una marca debajito de 1:30' horas, pero pues, la realidad es que no llegue en buena forma, no me preparé debidamente. Eso sí, llegué a la línea de salida, citado en el corral #1, pues ahí fui asignado.
A unos cuantos pasos estaba el mejor atleta de fondo de nuestro país: Juan Luis Barrios, y 61 minutos después de la salida del primer corral, él sería el sub campeón de esta competencia.

Fotos a color por:  Lucy Domínguez.


Me dijeron dos amigos que la ruta era rápida, y por que eso ellos rompieron sus marcas personales allá en S.D.  Otro amigo más (Francisco Isais) quiso equilibrar la balanza, argumentando que no era para récords la ruta de S.D. por tener tantas cuestas que rompen el ritmo a cada rato. Dijeran lo que dijeran, me lancé al reto con dos ideas a cuestas, mejorar mi marca reciente de Ensenada, 1:37:30 horas en medio maratón y, por supuesto, disfrutar la experiencia.

Cuando ya haz corrido varias veces en la misma ciudad y calles, no encuentras muchas novedades; pocas cosas me sorprendieron esta vez, ¿sería acaso porque no estaba corriendo el maraton? Por lo menos, algunas calles no fueron las mismas. Algo me desmotivaba... quizá el no saber mi paso por kilómetro. 



La razón de no saber a qué ritmo iba me sacaba de onda. No es para nada lo mismo correr y esperar la señal de cada milla para ver en cuanto me sale y ver si voy lento, rápido (bueno fuera) o más o menos, que correr con señalamientos de kilómetros, que llegas a ellos mucho más pronto. Fue lamentable que una semana antes "tronara" mi Garmin, los cuales dicen, caducan en 2 años aproximadamente. El mio ya iba para tres, y no quiso dar más. Y, lo que es acostumbrarse a la tecnología! No debería uno depender tanto de ésto, pero sí que me acostumbré a ver mi ritmo en el reloj. Ésta vez no supe si iba bien o mal con certeza. Olvidé calcular (en casa) a que paso ir por milla, para verlo en el cronómetro de un reloj sencillito que llevaba conmigo. Comencé las millas ligeramente arriba de 7 minutos, pero poco me duró el gusto, que después de 10 kms ya oscilaban mis millas entre 8 y 8:30 minutos.

Otra cosa que me ha costado, en todo lo que va del año es que no consigo bajar mis kilos extras, lo cual es una razón más por la que no puedo mantener por mucho mi mejor paso veloz. Creo saber el por qué; sin duda se debe a que no he entrenado para maratones, ya que desde octubre del año pasado no he vuelto a correr otro, y por consiguiente, he reducido mi kilometraje semanal. Sí, porque, para maratón corro entre 60 y 80 kms por semana, y entrenando para distancias menores apenas acumulo un kilometraje semanal entre 40 y 52 kms, y ya rara vez paso de los 50 kms por semana. Entonces, está claro que no estoy quemando las misma cantidad de calorías que antes; por eso los kilos extras siguen en mi, y por eso no logro correr a la misma velocidad. Mis deducciones.

Fotografía de: Germán Rodríguez Sr.


El constante sube y baja de S.D.  no es sorpresa, ya uno se la sabe bien como son sus calles, pero la ruta con tantas vueltas si es algo latosita, en definitiva, corta el ritmo a cada rato. Me tuve que olvidar de acercarme a 1:35' horas, poco después de empatar lo hecho en Ensenada, y poco después ya me conformaba únicamente con llegar a la meta. Lo hice en 1:40:42' en una sospechosa ruta aderezada con unos 200 o 300 metros de más... es que, nunca olvidaré las ganas que le puse a la milla 11, que quise aprovechar que era casi toda de bajada, e ideal para recuperar al menos un minuto perdido; apreté el paso con fuerzas, abrí zancadas, agité mi respiración, casi como si fuese un sprint final, ¿y?...  nomás para llegar a la señal de la milla 12 y ver en el cronómetro que también esta milla me había resultado "igual que las otras", arribita de 8 minutos.

Lástima de no llevar GPS que me indicara al final cual fue la distancia total, que al menos, e igual que el año pasado, tanto a mi como a los amigos que se aventaron el maratón, nos dio entre 500 y 600 metros de más, así que no dudo que a los del half marathon nos la aplicaran también con al menos 200 metros extras.




¡La medalla super bonita! Casi idéntica a la que entregaron a maratonistas. Me gustan que sean redondas las de maratón, y no rectangulares como ya nos las dieron en S.D. en años anteriores, pero uno que no adivina el futuro se topa con estas ironías de la vida.

¿Volver? No lo creo. Ésta vez no estoy inscrito (por la pre-venta), pero si acaso lo hago, que sea nuevamente por correr el maratón, que aunque uno llega muchísimo más cansado a la meta, también es muchísima más la satisfacción y el orgullo por lograr salir avante de tal odisea y osadía.



Mientras, ya considero seriamente la idea de correr mi propio maratón, desde Playas de Tijuana hasta Puerto Nuevo.


¡Gracias por tu visita!







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