Segidores en Google

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Silver Strand Half Marathon 2017

Foto: cortesía de Germán Rodríguez Solís.


Le puse palomita a todos mis entrenamientos previos a este medio maratón:
Un 3x 5000, con 21:20' en promedio cada uno. Un 17K en 1:12:50', donde me di el lujo de aflojar en los tres últimos kilómetros. Y varios entrenos más, menores a 10 kms, a buen ritmo.

Todo hacía indicar que podía sin ningún problema lanzarme por una marca personal de la ruta, pero de la ruta actual, puesto que antes el Silver Strand Half Marathon tenía un trayecto más sencillo, (y aún lo es, pero ya no tanto). Es curioso, pues llegué mejor entrenado el año pasado que esta vez, aparte de estar en mi peso ideal, y hoy por hoy parece que ya me quedé con mis kilos extras, pero no, me he de deshacer de ellos.



Me fue mal el año pasado, cuando iba decidido por 1:30 horas, el clima se lució con condición  Santana, y yo saliendo de una gripe, me sentí algo mal. Este año había tenido puros resultados "decentes" con un 1:39 en Mexicali, 1:37:30 en Ensenada, casi 1:41 en Rosarito y en San Diego igual, y peor fue el 1:53 de Tijuana... de mal en peor iba. Así que correr el Silver Strand era mi oportunidad de mejorar el que quizá sea mi último medio del año.

Fue un gusto enorme que Víctor Puma nos acompañara a Lucy y a mi a la expo y al día siguiente a la carrera. Allá nos encontramos con Alexis Verdugo, Germán Rodríguez Castro, Adriana Díaz y a varios conocidos más; había presencia tijuanense, y claramente uno de Tijuana sería el vencedor de este medio maratón. Puntuales, todos listos para arrancar desde Coronado, a disfrutar del largo bulevar Silver Strand, hasta llegar y girar un poco en Imperial Beach, donde la meta nos esperaba.

Imagen: Chapar Iux


Siempre toca ver de frente el cielo en todo su esplendor. Se corre ligeramente de bajada, por suerte hacía algo de frío y estaba semi nublado. No me quise atrabancar como el año pasado que me fui con los punteros un rato, no, con calma, para rendir, para administrar energías.

De pronto el pacer de 1:30 iba a mi costado izquierdo, que en realidad era doble pacer: un chico y su amiga (o novia, que sé yo) iban comandando a un grupo de unas doce personas, yo entre ellos, pues me les pegué un rato. La verdad que fue algo desalentador, pues los pacers iban platicando sin parar en todo momento, mientras yo resoplaba y jalaba aire fuertemente para poder mantener el mismo ritmo que ellos, ah, pero no, ellos no dejaron de ir conversando en todo momento, así que, para no sentirme humillado, los dejé irse poco a poco, después de todo mi ritmo debajito de 4:20' era bueno si lo mantenía lo más que pudiera.

Terry Dowie iba fuerte, una vez más buscando ser la líder en las 10 millas, distancia que me late, y quizá me anime a correrla la próxima vez. La seguí (a Dowie) hasta donde pude, pero se me escapó como en el km. 12, después de todo le faltaba poco a ella, a mi nomás 9.




Noté la gran diferencia en el impacto en mis piernas, de como uno entrena mucho sobre tierra y senderos, y en plena carretera ya la cosa cambia drásticamente, pues el golpeteo llega mucho tiempo antes. Creí que podía llegar en menos de 1:34 horas, y con eso vencería mi marca del 2012 del Silver Strand. No sería tan fácil. Imperial Beach nos recibe con 5 kilómetros más entre sus calles y viviendas, entre lo plano y algunas cuestecitas. Al igual que el año anterior, me costaron mucho esos 5 kms finales.

Chapar Iux me tomó una foto sin percatarme yo de su presencia (¡muchas gracias, amiga!). Vi como los pacers de 1:30 ya venían de regreso, y por supuesto, venían solitos, quizá nadie les aguantó el paso o su platicadera.

 Luego, ya enfilándome a la meta vi y escuché los gritos de apoyo de Lucy, de Mario Córdova (quien corrió los 5k del evento) y de don Germán Rodríguez de Yo tambien corro en Tijuana.

Strava me marcó 200 metros de más, y eso que me voy por la tangente. Me marcó 1:36:20 horas, pero para el evento, el chip me registró 1:37:04 horas, lo cual me deja contento más no satisfecho... vaya, es el mejorcito medio que he corrido en el año. Me queda la espinita de que no le saqué mayor provecho, sin embargo sé que no aflojé por pereza, quizá un poco por cansancio, mas no estuvo mal para andar un poco "chubby". 
Entrar al top 100 como el año pasado, pero en mejor lugar, era otro objetivo, y pues feliz de quedar en el lugar 62, ya buscaré el top 50 en otra ocasión.


Foto: Víctor Puma



¡Gracias por tu visita!





martes, 24 de octubre de 2017

Tijuana 5000




El pasado lunes 16 me lancé a correr por mi cuenta 5 kms a velocidad, a lo que aguantara, tomando en cuenta que mis kilos extras nomás no ceden (y creo que ya mejor me los quedaré), y el resultado fue bastante bueno para lo que esperaba: 19:23' minutos. Basándome en como me sentí fue que decidí participar en la carrera Tijuana 5000 de este 2017. Y, con el super bonus de poder ser testigo de las carreras  estelares de los elite.

Cuando me inscribí el día 21 me preguntaron el tiempo que estimaba hacer; yo les dije que algo arriba de 19 minutos, para lo cual me dieron una pulsera verde y así estar en un bloque determinado y que la gente que sea más lenta que uno se forme atrás o si es más veloz, se vayan enfrente. Pero... no, no me hicieron ningún favor, lo sabría al momento del arranque.


Foto 2 y 3, de Héctor Buelna


Debí calentar un poco más, me faltó trote, jalones de velocidad y más estiramientos dinámicos, y es que se me fue el tiempo conversando con mi buen amigo Sergio "El Checo" Rodríguez, a quien tenía mucho tiempo sin ver. Lo que sí, y como siempre suele hacerlo, me dio muy buenos consejos, y el último:  "Ve de menos a más. Tú puedes".

Cuando me metí a mi bloque, resultó éste ser el de mero adelante, sí, todos a mi alrededor tenían la pulserita verde, pero, eran en su mayoría una legión de venaditos, chicos entre 16 y 23 años, delgados y ligeros. Tan sólo descubrí a dos como de mi camada, que casi pasaban desapercibidos entre ellos. Lo que pensé: ¿Por qué me pusieron aquí?  Está claro que son chicos que correrán entre 16 y 19 minutos ¡¡Van a volar!! Ni tiempo había de rajarse e irse a otro bloque, pues además habían separadores.

Así resultó: fue un arranque por demás vertiginoso, donde salí disparado para que no me pasaran encima 😄. Me urgía que Strava en la pantalla del celular me dijera el ritmo, el cual lo da hasta que se cumplen los primeros cien metros, y vaya sorpresa cuando desplegó la información... iba a 3:00' minutos el kilómetro, pese a eso todos me pasaron volando por ambos costados, lo que significaba que iban a paso como de 2:40' por km aproximadamente, un paso que ni ellos mismos podían aguantar hasta el final. Lo que hice fue bajarle y bajarle poco a poco, para no tronar en menos de un kilómetro. 




Cimarrones, gacelas y bambis me fueron dejando atrás, sin piedad.  Me dije: bueno, el slogan de esta carrera es "Rompe tu marca" y a eso vine, al menos a mejorar mi marca del año, aunque mi récord personal es 18:45' (de hace unos tres años). Sin embargo, el fuerte acelerón inicial fue como quemar gasolina de golpe, y no me sentía con la energía suficiente después de ese arrancón.

El primer km lo hice en 3:46', lo ideal para mi era mantener ese paso, no había entrenado a un paso más fuerte que ese.

El km 2 salió en 4:02', cuando esperaba un 3:50', pero no, algo pasaba, pero confié en recuperar el paso conforme avanzara.

El km 3 salió en 4:04', un paso que actualmente ya quisiera mantener en un 10k. No estaba recuperando nada y los corredores de adelante jalaban fuerte.

Extrañé que hubiera alguna cuestecita aunque fuera breve, pues con esas siento fuerza al subir y al bajar tomo tal impulso que de ahí me agarro para mantenerlo. Ni modo, la carrera era planita.

El km 4 lo hice en 4:06', y se esfumaba mi plan de correr debajo de 20 minutos en total, a menos que hiciera un carrerón en los mil metros finales. Aún así pude rebasar a otros que se cansaron también por haber comenzado tan rápido.

El km 5... ya de plano, siguiendo la tendencia a dismiuir el paso, fue de 4:12', a pesar de que sentí que iba con todo, pues no era así, era que no había llegado a la carrera en óptimas condiciones. Fue curioso haber ido de más a menos, todo lo contrario de como me dijo mi amigo Checo minutos antes.
Mi tiempo total en 5 kms : 20:10' 😫

Con Angélica Alejos.


Pero no, no crean que me sentí frustrado ni nada por el estilo, pues estuve muy contento del solo hecho de estar participando en un evento tan importante y de esta naturaleza. Fue en verdad muy emocionante sentir nuevamente esa adrenalina, sólo falta enfocarme adecuadamente.

Mi idea de disfrutar las siguientes tres carreras de 5 kms estaba apenas por iniciar. Eché porras, corrí al lado de algunos, tomé fotos, y me sorprendí con el vuelo de los corredores profesionales, tanto mujeres como hombres estuvieron increíbles. Ella, la ganadora hizo menos de 16 minutos, es decir que hasta pudo haber competido con los hombres elite. Y fue grandioso que 5 hombres elite llegaron en menos de 15 minutos, siendo Wilfred de Kenia el ganador absoluto con un tiempazo de 14:15 minutos.

Carrera como estas, tomarán año tras año suma relevancia, no tengo duda. Si el top tres fue Kenia, México y Cuba, ¿cómo será el año siguiente? De dónde más vendran corredores de gran nivel? Creo que se verá algo menor a 14 minutos para la próxima.


¡Gracias por tu visita!






jueves, 5 de octubre de 2017

Medio Maratón Tecate 2017

¡Mi tercer medio maratón de Tecate!

Se anunciaron cambios en la ruta, pero me parecieron atractivos y por eso allá fui nuevamente...

Llegamos temprano, a oscuras, con un buen de frío, como a 10 u 11 grados celcius, pero me gusta esa temperatura que significa que podré correr sin desgastarme mucho. De hecho, mi idea era hacer 1:40 horas, no más, pero si fuera un tiempo menor, ¡pues a todo dar!



Muy poco entrenamiento cargaba en mis piernas en cuanto a distancias largas, puesto que las que hice no pasaban de 9 o 10 kms. Eso sí, casi todas eran en terrenos irregulares y con cuestas, en cerro. Me sentía seguro en cuanto a la fuerza, mas no en velocidad, ¿y, cuál? si he andado con tres kilos encima que nomás no ceden, pero pues ya sé la fórmula, la cual incluye volver a largas distancias. Como me quité la obsesión por los maratones y ya cumplí el año de haber corrido el último (Querétaro), pues por tal razón dejé de lado las tiradas largas, las cuales ya comienzo a extrañar... las quiero de vuelta. 

Al menos un maratón he de correr este 2017, supongo que será Mexicali por estar más accesible y porque no lo quise correr en 2016, pero, la mera verdad, espero se me haga ir mejor al maratón pacífico o de Mazatlán, nunca he corrido uno en Sinaloa, mi entrañable tierra, y si tampoco hago ese, pues quizá el de Culiacán en enero, que igual es mi ciudad, donde crecí de niño y parte de mi adolescencia.





Me gustó este medio maratón una vez más, por:

La ruta con sus sube y baja constantes. Disfruto mucho al bajar y acelerar. Eso sí, las cuestas a ritmo tranquilón, sin forzar nada, y luego a disfrutar los descensos.

El clima, de frío a fresco. El año pasado fué terrible el calorón.

Ah, ese mariachi al inicio, no que me guste mucho, sino por la original puntada, como previo festejo para animar. Hasta nos hicieron calentar la garganta al ponernos a cantar.

La cantidad de gente participando, ♪ Ni mucho ni poco ni para volverse loco ♫.  

Que hay buen nivel de competidores, e inspiran estos a darle con ganas.





Y me gustó mi resultado de 1:42:46 horas, aunque le piqué por accidente al celular (Strava) a la pantalla e hice una pausa de aproximadamente cien metros, sin embargo, me marcó al final 21.4 kms, que, bueno, ya al hacer ajustes estimo que logré 1:41 horas, ligeramente pasado de lo que quería, pero satisfecho al fin de cuentas porque no es un trayecto para nada sencillo.

Lo único malo es que en la tarde de ese día me di cuenta que había agarrado un fuerte resfriado, ya que al pasar del frío al calor y luego atravesar por vientos de Santana (en la ida a desayunar), me tomó el clima con las defensas bajas, pero bueno, a veces sucede, y el disfrute del evento no me lo quitó la enfermedad que me duró una semana (la molesta gripe).



¡Volveré! y espero que en mejores condiciones generales.  





martes, 29 de agosto de 2017

Corriendo en Puerto Vallarta

Recuerdo aquellas vacaciones del 2003 en Acapulco, era sudar y sudar todo el día, y a pesar de eso fue la primera vez que me dio por correr estando fuera de mi ciudad de Tijuana.

Siempre acostumbro a correr vaya a donde vaya, y no importa como esté el clima, lo hago por gusto y para conocer más de cerca la ciudad que esté visitando. En éste caso, la humedad y el calor volvieron interesante la experiencia en Puerto Vallarta, la semana pasada. No fui por alguna carrera, como cuando uno viaja por estar inscrito a un maratón o un medio, no, simplemente por vacacionar, pero uno no deja los tenis y ropa deportiva en casa, se nos puede olvidar cualquier otra cosa, menos eso.





─La noche del domingo (día 20 de agosto) troté a paso de 6:48' por km 4 kms. Apenas aguanté ese paso, pues me resultó asfixiante el clima. El nivel de humedad en el aire era enorme, que ni siendo de noche se había disminuído. Me sentí un visitante medio zafado del cerebro, pues era el único realizando esa actividad, e iba evadiendo a los locatarios de las tiendas y a otros turistas por las banquetas.

A la mañana siguiente (día 21), ya un poco aclimatado, conseguí 5 kms a ritmo de 5:44'. Fue correr hacia el malecón y en parte por el viejo Vallarta. Tuve la fortuna de que nuestro hotel quedaba justo enfrente de un centro deportivo, y un gran óvalo ya no tan rojo sino ennegrecido por la brisa, las lluvias y el sol lucía desgastado a la distancia.





─El día 23, amaneció lloviendo fuertemente. Corrí cerca de 1.5 kms entre charcos y agua fresca que escurría de los tejados y techos de las casas y tiendas.  Luego, aunque se me mojara el celular y Strava amenazara con fallar me iría a hacer velocidad al tartán, de hecho batallé en acertar los botones en la pantalla pues con la mojada, el cel se volvió muy sensible al tacto.

Era el único loco corriendo en el centro deportivo y la pista era para mi solito, e hice un 10 x 400, donde mi mejor vuelta la hice en 1:31' (lento para mi). Fue increíble correr con lluvia fuerte, temiendo cayera un rayo; así que completé apenas un total de 6 kms. que no es la gran cosa, pero había que reservar energía para otras actividades. Casi al terminar, habían llegado otros dos corredores, que quizá al verme desde las ventanas de sus casas se animaron a desentumirse.

─Día 24, un descanso activo de 3 kms. y digo descanso porque aunque no corrí mucho, si caminamos bastante.



─El mejor día (25 de agosto), y muy agradable, por cierto, fue mi despedida del lugar, recorriendo el malecón, sudando a gusto, con ya cierta soltura en las piernas y mis pulmones acostumbrados a la humedad. Mi paso promedio fue de 5:38' en unos 5.5 kms. sobre adoquines y calles empedradas, entre almendras maduras que caen al suelo y ni las aves comen de tantas que hay... entre el aroma del mar que regalaba al fin un viento fresco, vivificante. 

No tuve quien me tomara fotos corriendo (por eso las selfies al final de cada ejercicio). Lástima, en pista y con lluvia me hubiera traído un gran recuerdo, pero al menos sí hay muchos otros momentos que uno siempre procura fotografiar mentalmente y que se guardan para siempre en la memoria.



lunes, 17 de julio de 2017

Carrera ATP 2017

¡Tanto que me gustó el año pasado!

Como ya lo he mencionado antes, prefiero las carreras de 10 kilómetros que correr las de 5, aunque también algunas de 5k me gustan por su nivel competitivo y porque cumplen con la distancia bien medida, pero definitivamente las de 5 son las que abundan y mejor opto por irme a entrenar una distancia larga que me será de más agrado y beneficio personal.



La carrera de la Asociación de Periodistas de Tijuana (ATP) igual se ha anunciado siempre como de 10 kms pero ya muchos sabemos que son 9.8 kms, que igual el reto nos gusta por escasear las carreras de 10 kms.  Adicional, es tal vez la única que se corre en ruta plana  al 100%, sin siquiera subir a un puente, y con muy, muy pocas vueltas; eso la convierte en una carrera rápida. Lo malo, que como cobran y no dan premios en efectivo, los corredores más veloces del estado brillan por su ausencia y se abstienen de participar.

Había más agua en los charcos que en el abastecimiento. 😜


La cosa es arrancar a la altura del Cecut, tomar la vía rápida y dar la vuelta una cuadra antes de llegar a la prepa Lázaro Cárdenas, y de ahí por la avenida Niños Héroes regresar directo al punto de inicio para completar el circuito, sin parar debemos continuar con una segunda vuelta exactamente igual.

Eran bastantes corredores si comparo con el año pasado (cuando formé parte por primera vez). Ya casi era la hora del arranque y seguía la cola larga para inscripciones. Algunos se reían porque les dieron números sobrantes de otras carreras (prefiero omitirlas). Sí, comenzó tarde, y era tanta la gente que me tardé cerca de dos cuadras para poder correr libremente. Error mío, claro, debí ponerme más al frente... como el año pasado le hiciera.



Fue una mañana para correr con un buen de calor, algo sofocante, por cierto. Llegando al retorno, por el  km. 2.2, ahí estaba el único abastecimiento de agua, pero ¿por qué el único? con el calor que imperaba, con la cantidad de gente que se inscribe y, vaya, no son 5 kilómetros !! En el abastecimiento, al dar mi segunda vuelta los dos chicos que entregaban agua, ninguno la tenía en sus manos... si no tienen más gente, digo yo, pues pongan una mesa donde los corredores puedan tomar su propia bebida.
Me tuve que regresar unos pasos para exigir una bolsita de agua, y el diminutivo de "bolsita" esta vez le viene bien, puesto que era bastante pequeña. Pues bueno, detesto pararme, pues trunqué mi buen paso que llevaba, y es que tenía mi garganta seca y quería cerrar bien en los kms que me quedaban. Corriendo de nuevo y preparándome para beber mi agua, un corredor se me empareja y me pregunta:

─¿Oye, no te sobró agua que me des? -Me parecía increíble que a 20 metros de haber pasado el abastecimiento alguien me pidiera agua, pero mi molestia no era con él, sino que seguramente le dijeron que no tenían o algo así. 

─Apenas le voy a tomar. -Le dije, y tras un breve sorbo le di casi toda el agua pues estimé que estaba más asoleado que yo. Ya qué!

Crucé la meta en 43:30 minutos, al final ni tan mal me fue.


Había corrido en buena parte del trayecto con mi amigo Heriberto Rodarte, pero tras este contratiempo, ya no pude alcanzarlo, no pude mantener mi paso debajo de 4:30 para finalizar.

No hubo podio como... como el año pasado. Hice dos minutos más que aquella vez (41:22). Menos mal que había garrafones de agua.
Las camiseta que nos dieron se me manchó con la tinta del número que se escurría a causa del agua o el sudor que le había caído encima. Me hizo pensar éste suceso en que uno paga por ciertas carreras y por lo mismo uno espera una carrera de calidad, sin embargo, ésta se deslució con tantas fallas.

No diré nada en contra de quien metió mano en la organización del evento, pues los resultados hablan por sí mismos, pero sería un dato muy importante (a tomar en cuenta por los corredores) si mencionaran en la convocatoria quien es el encargado de organizarla, así ya sabe uno si le entra o no.  

¡Ah, y yo que volví por lo mucho que me gustó el año pasado!








miércoles, 5 de julio de 2017

Carrera del Día del árbol 7.7K

El sábado 1 de julio participé en la 4ta edición de la Carrera del día del árbol, la cual se corre desde el Parque Morelos y se sube por la rampa de la Central camionera hacia Otay, para llegar a la meta ubicada en el Parque de la amistad.

Debo decir que no me gustó esta vez, no como hace dos años (esta es mi 2da participación), creo que lo rescatable por haber asistido fue el encuentro con amigos corredores, a quienes casi no veo porque ya no entro seguido a las carreras, sin embargo me encanta correr, sigo disfrutando bastante mis entrenamientos, pero no creo que tenga algo de malo en aceptar que hay carreras que no me gustaron por lo mal organizadas que están.

Los ganadores de esta carrera.


Detalles decepcionantes:

1- Que te pongan a hacer varias colas, una para pagar, otra para dejar el donativo y una más para que te den el número de corredor.  ¡¡Qué relajo!! 😒😒

2- ¿Por qué cobran? ¡La convocatoria decía claramente que era gratuita! Yo llevé mi donativo, pero pedían que de cualquier modo pagásemos. Ya estando ahí pues uno paga, pero mencioné que yo no quería el arbolito que dan, pero pues que de todos modos se tenía que pagar... ok no hay problema!

3- Los números se terminaron y unas 300 personas tuvieron que correr sin ellos.  😕

4- Los números no eran con seguritos, sino como stickers, no sé si a todos, pero al menos el mío se despegaba.  😞

5- La carrera debería de arrancar desde la calle (Insurgentes) puesto que se hizo un embudo y no podíamos salir todos corriendo, hasta tuvimos que caminar un poco para poder salir a las calles y poder correr libremente.





Ya corriendo tuve que esforzarme mucho para poder rendir, pues amanecí con la nariz tapada por la sinus, y sin el oxígeno suficiente cualquier esfuerzo físico cuesta. Pero le puse ganas, para ir rebasando a cuantos pude.

Noté que estaba en una carrera sabatina, y había corrido fuerte y con cuestas el miércoles y jueves anteriores, y que mis piernas posiblemente no me darían el cien para siquiera empatar mi récord de la ruta de 34:59 minutos. El intento le haría.  😀 

Me dio mucho gusto que mi amigo Víctor Puma me alcanzara y luego me rebasara, sí, a pesar de que él casi no corre, pues hace más que nada trabajo de fuerza en gimnasio, y se encuentra algo alejado de las carreras. Pensé que lo alcanzaría y que le ganaría... pero no sucedió, jajaja! Condenado puma! Me motiva que regreses, pues mis "sanos rivales" desaparecieron casi todos en los últimos años.

Son casi 2 kilómetros de ascenso, que, sin embargo, no iba tan lento, era un paso ligeramente arriba de los 5 minutos el km. Pero me parecía interminable esa cuestota, y con los carros y camiones a un lado haciéndonos tragar el smog que emiten... por cierto, en todo el ascenso no vi a los agentes de tránsito que nos cuidaran de los automovilistas, ya uno se la sabe y nos alejamos de ellos lo más que se pudo.




Ya una vez arriba, me le emparejé a la grandiosa boxeadora y también buena corredora: Jackie Nava. Nos dimos ánimo hasta llegar a la meta, pero... ella me ganó en el cierre, o más bien, yo ya no quise hacer el dichoso cierre a velocidad, pensé: "las damas primero", y al fin llegamos.

Me tomé fotos con el corredor apodado Contender, y tomé varias más a nuestros amigos de Yo también corro en Tijuana, así sin que se dieran cuenta; también a mi buena amiga Yoana Díaz.

Mi tiempo fue de 35:44 minutos, ni siquiera me quedó tan lejos mi marca anterior de esa misma ruta. No digo que de esta agua no vuelvo a beber, más no tengo intención de volver a entrarle a esta carrera, con esa sensación me quedo.




Fueron 7.7 kms de la carrera, aunque cubrí un total de 14 kms esa mañana nublada. Para mi lo satisfactorio sería mi auto regalo de un 5k que haría al día siguiente para sacarme la espinita por no rendir como hubiera querido en dicha carrera del árbol; como que más bien esa cuesta enorme y las otras que había entrenado en recientes días me fortalecieron y por eso conseguí lo que en muchos meses no había podido hacer: correr 5 kms en menos de 20 minutos, y mejor de lo que pensé en hacerlo: un 19:20 minutos con ritmo sostenido, lo que me ilusiona en que me puedo recuperar al nivel que tuve en el 2015 cuando rompí casi todas mis marcas personales.  💪👍😊

Creo que mejor dejo de quejarme y me dedico a entrenar duro, ja ja ja,  pero eso sí, a ser selectivo con las carreras, sí aunque solamente corra unas 10 al año, como cuando iniciaba en el 2003, que habían muy pocas pero bien hechas, bien cuidadas en todos los detalles.







viernes, 16 de junio de 2017

Medio Maratón Rosarito 2017

¿Tan pronto otro medio maratón? -alguien me preguntó, y pues sí... ahí voy, sabiendo de antemano que no estoy del todo recuperado, pero la tentación fue grande, por completar ya mis primeros 45.

Playas de Rosarito, 11 de junio.

La Palomita:

Por la hora de inicio, 7:00 a.m. y hasta suerte tuvimos de tener un clima tan fresco cuando casi en toda nuestra república mexicana el calor está ya arreciando.

Esta fue la tercera edición (apenas) ya que es el "medio" oficial del municipio, no la ruta que otras veces se llevó a acabo, la de Rosarito a Puerto Nuevo, como la llaman. Participé en la primera edición, en la segunda no, por quedar tan pegada la fecha al maratón de San Diego, y la verdad que evito las lesiones, pues aún a paso lento no es descanso para los músculos.



A falta de reloj Garmin, decidí llevar mi celular (cosa que no termina por agradarme) con la aplicación Strava, misma que sigue sin convencerme por arrojar información falsa, pues te dice una cosa en la pantalla y después te la cambia, ejemplo: te indica que vas a un ritmo de 4:15' por km cuando en realidad vas a 4:35' y pues no, así que chiste, lo que sucede en tiempo real mientras voy en la acción es lo que sirve, de otro modo no tiene caso.

Como iniciamos de bajada, a la altura del Hotel Festival Plaza, fue sencillo tomar un ritmo fuerte; yo me creí que mis piernas responderían bien, pues el clima, la euforia colectiva, mis referencias de "rivales" conocidos y una ruta sin tantas vueltas, me servirían, sin estar al cien, a mejorar incluso lo hecho en San Diego un domingo antes.

Muchas caras conocidas. Muchos saludos al ir corriendo. Entusiasmo generalizado por doquier, que como siempre, se contagia fácilmente. Llega uno a pensar: "¡Aquí va otra vez, esta comunidad de locos!

Apenas unos 8 kms y ya todo mundo me comenzaba a rebasar. Pero no me importó realmente, hasta risa me daba (por dentro) que a las personas que siempre dejo atrás ahora me tocaba a mi verles las espaldas y... alejarse, lejos... lejitos!



La Tacha:

Del km. 11 hasta el 16 es subida, y yo iba sude que sude, no importa que esté nublado, no paro de sudar, pero como desde el km 12 y hasta el 18 no hubo abastecimientos, creo se les pasó un muy indispensable punto de hidratación en ese largo e importante tramo. Fue por aquí que mis piernas resintieron notablemente el cansancio, me daba cuenta que a lo más que estaban listas mis patitas ese día era para correr un 10k o 15 kms a lo sumo. 

Mi voluntad era aumentar el paso, pero las piernas debiluchas no me respondían, de plano, quizá un gran error fue comenzar tan fuerte.. ah! y olvidé mi gel en casa, había comprado uno especialmente para este evento, y nada, por salir con prisas... ni tomé un ligero desayuno pre-carrera como algunas veces suelo hacerlo; ahí estaba el resultado: cuádricpes resentidos y desobedientes a falta de energía.

Faltando unos 500 metros para arribar a la meta, estaba Lucy echando porras en la calle, con unas campanitas, también se dio el tiempo para tomarme algunas fotos, la gente le agradecía, y yo muy contento por verla y porque no sabía que haría aquello.



La Meta # 45:

Paré la App en 1:40:55, con lo cual es casi un empate con el medio corrido ocho días antes, peroooo, Strava indicaba 20.9 kms, es decir, le faltaron 200 metros a la ruta, y como se corrió casi todo en línea recta, el margen de error debió ser mínimo. Vi la distancia en compañeros, e igual, faltaron 200 metros en sus respectivos Garmins, bueno, tiene sentido pues kms atrás estimé mi llegada en 1:43' horas basado en el paso y el tiempo que llevaba.

Sin embargo. mi satisfacción radicaba en llegar a mi medio maratón número 45, la verdad que el tiempo no me interesaba mucho, pero claro que me hubiera encantado superar lo hecho en San Diego, pero bueno, no me repongo tan rápidamente como otros runners, ni soy tan fuerte como a veces creo que o soy, jajaja! No siempre se puede, pero en el inter se pueden disfrutar de muchas otras cosas mientras de corre, y eso es lo bonito de correr, que tenemos muchas motivaciones y razones para hacerlo y no únicamente una y ya.

Lo que sí, a bajar un poco de peso, a aumentar kilometrajes y tiradas largas para hacer un mejor papel en el Medio Maratón de Tijuana, que aunque haga mucho calor, no aceptaré un resultado por encima del 1:40, ¡No señor! Ya estuvo bueno. ¡Ha entrenar más duro!




lunes, 12 de junio de 2017

Rock 'n' Roll San Diego Half Marathon 2017

Domingo, 4 de junio de 2017.

Después de correr el maratón de San Diego cinco años de forma consecutiva, quise darme el descanso y a la vez la oportunidad de probar en la distancia de los 21.097 kms. pues para ver si acaso me gustaba más que el duro maratón que tiene esta ruta san dieguina.

Cuando me inscribí hace un año fui muy optimista y puse que haría una marca debajito de 1:30' horas, pero pues, la realidad es que no llegue en buena forma, no me preparé debidamente. Eso sí, llegué a la línea de salida, citado en el corral #1, pues ahí fui asignado.
A unos cuantos pasos estaba el mejor atleta de fondo de nuestro país: Juan Luis Barrios, y 61 minutos después de la salida del primer corral, él sería el sub campeón de esta competencia.

Fotos a color por:  Lucy Domínguez.


Me dijeron dos amigos que la ruta era rápida, y por que eso ellos rompieron sus marcas personales allá en S.D.  Otro amigo más (Francisco Isais) quiso equilibrar la balanza, argumentando que no era para récords la ruta de S.D. por tener tantas cuestas que rompen el ritmo a cada rato. Dijeran lo que dijeran, me lancé al reto con dos ideas a cuestas, mejorar mi marca reciente de Ensenada, 1:37:30 horas en medio maratón y, por supuesto, disfrutar la experiencia.

Cuando ya haz corrido varias veces en la misma ciudad y calles, no encuentras muchas novedades; pocas cosas me sorprendieron esta vez, ¿sería acaso porque no estaba corriendo el maraton? Por lo menos, algunas calles no fueron las mismas. Algo me desmotivaba... quizá el no saber mi paso por kilómetro. 



La razón de no saber a qué ritmo iba me sacaba de onda. No es para nada lo mismo correr y esperar la señal de cada milla para ver en cuanto me sale y ver si voy lento, rápido (bueno fuera) o más o menos, que correr con señalamientos de kilómetros, que llegas a ellos mucho más pronto. Fue lamentable que una semana antes "tronara" mi Garmin, los cuales dicen, caducan en 2 años aproximadamente. El mio ya iba para tres, y no quiso dar más. Y, lo que es acostumbrarse a la tecnología! No debería uno depender tanto de ésto, pero sí que me acostumbré a ver mi ritmo en el reloj. Ésta vez no supe si iba bien o mal con certeza. Olvidé calcular (en casa) a que paso ir por milla, para verlo en el cronómetro de un reloj sencillito que llevaba conmigo. Comencé las millas ligeramente arriba de 7 minutos, pero poco me duró el gusto, que después de 10 kms ya oscilaban mis millas entre 8 y 8:30 minutos.

Otra cosa que me ha costado, en todo lo que va del año es que no consigo bajar mis kilos extras, lo cual es una razón más por la que no puedo mantener por mucho mi mejor paso veloz. Creo saber el por qué; sin duda se debe a que no he entrenado para maratones, ya que desde octubre del año pasado no he vuelto a correr otro, y por consiguiente, he reducido mi kilometraje semanal. Sí, porque, para maratón corro entre 60 y 80 kms por semana, y entrenando para distancias menores apenas acumulo un kilometraje semanal entre 40 y 52 kms, y ya rara vez paso de los 50 kms por semana. Entonces, está claro que no estoy quemando las misma cantidad de calorías que antes; por eso los kilos extras siguen en mi, y por eso no logro correr a la misma velocidad. Mis deducciones.

Fotografía de: Germán Rodríguez Sr.


El constante sube y baja de S.D.  no es sorpresa, ya uno se la sabe bien como son sus calles, pero la ruta con tantas vueltas si es algo latosita, en definitiva, corta el ritmo a cada rato. Me tuve que olvidar de acercarme a 1:35' horas, poco después de empatar lo hecho en Ensenada, y poco después ya me conformaba únicamente con llegar a la meta. Lo hice en 1:40:42' en una sospechosa ruta aderezada con unos 200 o 300 metros de más... es que, nunca olvidaré las ganas que le puse a la milla 11, que quise aprovechar que era casi toda de bajada, e ideal para recuperar al menos un minuto perdido; apreté el paso con fuerzas, abrí zancadas, agité mi respiración, casi como si fuese un sprint final, ¿y?...  nomás para llegar a la señal de la milla 12 y ver en el cronómetro que también esta milla me había resultado "igual que las otras", arribita de 8 minutos.

Lástima de no llevar GPS que me indicara al final cual fue la distancia total, que al menos, e igual que el año pasado, tanto a mi como a los amigos que se aventaron el maratón, nos dio entre 500 y 600 metros de más, así que no dudo que a los del half marathon nos la aplicaran también con al menos 200 metros extras.




¡La medalla super bonita! Casi idéntica a la que entregaron a maratonistas. Me gustan que sean redondas las de maratón, y no rectangulares como ya nos las dieron en S.D. en años anteriores, pero uno que no adivina el futuro se topa con estas ironías de la vida.

¿Volver? No lo creo. Ésta vez no estoy inscrito (por la pre-venta), pero si acaso lo hago, que sea nuevamente por correr el maratón, que aunque uno llega muchísimo más cansado a la meta, también es muchísima más la satisfacción y el orgullo por lograr salir avante de tal odisea y osadía.



Mientras, ya considero seriamente la idea de correr mi propio maratón, desde Playas de Tijuana hasta Puerto Nuevo.


¡Gracias por tu visita!







miércoles, 31 de mayo de 2017

Medio Maratón Ensenada 2017

Ensenada, B.C.
Domindo 14 de mayo del 2017

¿Quién puede dormir con un cenzontle cantando todo su repertorio sobre un árbol pegado a la ventana del hotel?, digo yo que se trataba de un ave de esas pues cambiaba seguido de tonada; menos mal que no se sabía la del "Tao tao" o la de "El Cu-cu".

De todos modos, terminé durmiendo algunas horas, pues el cansancio pudo más que aquella inmerecida serenata.


Calenté lo mismito que un año antes, dos kilómetros mientras trotaba hacia Playa Hermosa. Apenas anduve dos manzanas y un señor pasó en un carro ofreciéndome raite, pues me dijo que estaba lejos. Desde luego, se trataba de un corredor, pero me negué y agradecí, mencionando que mi trote hacia ese lugar era mi calentamiento para el medio maratón.

Imágenes 1 y 3, cortesía de Yo también corro en Tijuana.


Cámaras y fotógrafos hacían buena cobertura del evento desde minutos antes del arranque. Un dron sobrevolaba captando a unos 1,600 corredores dispersos por doquier. El cielo nublado, clima rico, como para correr fuerte y sin problemas de deshidratación.

Salimos disparados como siempre, como si se tratase de 5 kilómetros únicamente. Mi suerte al comenzar fue extraña, pues una piedrita que quien sabe de donde salió, me molestó en cada pisada bajo mi pie, dentro del tenis izquierdo, de modo que no podía acelerar... todo mundo me iba pasando.

Me sentí desalentado y decidí detenerme para remover la condenada e inoportuna piedrilla, sin embargo, apenas me iba orillando al camellón, mermando el paso, cuando ya, por arte de magia, la piedrita o lo que fuese, al parecer se había salido o movido de lugar. Probé seguir así, lento un rato más y, en efecto, ya no había molestia alguna. Aceleré, decidido a recuperar el terreno perdido.

Pic de Víctor Puma.


Mi única intención era superar lo hecho en Mexicali. Llegaba a Ensenada con tres kilos extras, que no será mucho, pero como quiera que sea me restan varios segundos por kilómetro. Mas, superar el 1:39 de Mexicali no parecía complicado en absoluto, no me sentía veloz, pero sí fuerte.

Lo comprobé, que sí, llegando en 43 minutos al 10k y luego la cuesta larguísima, la ya tradicional rumbo al km. 15 la dominé, siendo mi paso más lento como a 5:10' por km. al subir. De cualquier modo, los tres kilómetros restantes son los que se me complican, porque al subir y luego dar acelerones en las siguientes bajadas, y continuar el sube que baja, me cansa porque no sé tomármela con calma, me emociono siempre en ese segmento del recorrido y es que, bueno, es en Ensenada donde he corrido dos de mis 3 medios maratones más rápidos; desde luego que este día no estaba en condiciones para siquiera intentar acercarme a ese 1:31:11 que es mi récord personal y establecido en esas mismas calles grises y onduladas apenas un par de años antes.

Pasé a un lado del hotel donde nos hospedamos, donde existe un gato con 23 dedos, un carro antiquísimo estacionado, en desuso, donde el sol y el tiempo conspiran para erosionarlo, donde un pájaro mitotero no deja dormir, y en cuya calle principal Lucy me esperaba para realizar algunas tomas fotográficas. 




Al poco rato ya estaba cruzando la meta. Conseguí recorrer los 21 kms en 1:37:36 horas, que me dio tanto gusto lograr pero a la vez no podía dejar de pensar que es una de las marcas más lentas que he hecho en Ensenada de ocho participaciones. Luego me sentí satisfecho tras considerar la suma de mis momentos críticos, que no fueron muchos afortunadamente.  De inmediato pensé en San Diego, y en una futura búsqueda por algo mucho mejor que 1:37 horas. ¡Claro que se puede!

Medalla en el fondo de la bolsita, hmmm...., bueno! Bonita camiseta dri-fit, buenas bebidas, charlas breves con amigos runners, y a remover el lactato de las piernas, ahora con mi trote de regreso al hotel, es decir, otros dos kilómetros.


Foto: Lucy Domínguez

No fue mi intención, es más, ni recordaba que por ahí era la ruta, pero cerca de 45 minutos después de haber cruzado la línea de meta, me iba topando con bastantes corredores, a quienes se les había complicado el reto o que debutaban en la distancia. No faltó quien me dijo, "es para el otro lado, vas al revés", pero les hice saber que ya había terminado... no, no presumí, solamente aclaré; eso sí, me fui echándoles porras y palabras de aliento a todos, pues en parte eran para mi mismo, que en verdad estaba con las piernas ya muy cansadas e iba en ascenso..., y yo:

 ¡Ánimo chicos, no se rindan, ya mero llegan!

¡Gracias Juan Charly Rodríguez por ayudarme a no quedar fuera de este bonito evento!





viernes, 12 de mayo de 2017

Carrera 5 de Mayo 10K



Correr en domingo con grandes posibilidades de lluvia, era una idea atractiva para mi a pesar de que es para muchos una razón para no salir de casa, ni mucho menos de madrugar en ese día. Ah, pero para los corredores de corazón eso es una motivación extra y no un pretexto para dejar de hacerlo.

La temperatura anunciada sería entre 11 o 12 grados celcius, la cual para mi es la ideal, para rendir en una carrera. 
En un entrenamiento en febrero hice un 10k en 42 minutos, luego en el 10k del Cetys de Mexicali logré un 43:26, con lo cual logré el primer lugar de mi categoría. Pero, por "descuidos y excesos de confianza" subí un poco de peso después de esas fechas, así que me esperaba unos 45 o 44 minutos en esta carrera.

Sin entrar mucho en detalle, puedo decir que la carrera fue muy disfrutable. Pude saludar al menos a unas veinte personas, antes, durante y después de correr. Lo que sí, la ruta me gusta bastante, partiendo del centro de la ciudad y hacia Zona Río. El clima era el esperado, y la lluvia se lució en un buen tramo, como que una nube viajera y bien cargada nos quiso dar el remojón y consiguió empaparnos por ahí a la altura del bulevar Sánchez Taboada... yo súper contento con eso. 😃

Lo que me gustó es que me sentía muy fuerte, no veloz, sino con fuerza muscular y eso pocas veces lo consigo en las piernas, abdomen y cadera, por lo cual pude mantener un paso promedio de 4:18 por kilómetro... y eso que ando con casi 78 kilos, cuando debo pesar 74 como mi peso ideal de corredor, (en mi caso).

De regreso es algo de buena subida, sobre todo cuando se rodea al Parque Teniente  Guerrero. Si algo he entrenado en lo que va del año son cuestas, así que, posiblemente no me vaya tan mal en el Medio Maratón de Ensenada (aunque no traigo mucha velocidad) donde espero hacer algo menor a 1:36 horas.

Los últimos 200 metros los hice acompañado de Adán Morales, que al darme alcance bajé un poco el ritmo, y casi platicando llegamos juntos a la meta, que por cierto, en el arco-meta daba la distancia de 10 kms, pero todos seguían corriendo hasta llegar a una línea en el suelo un poco más adelante, lo que daba en total 10.1 kilómetros, lo que también tomo en cuenta. Siendo así, mis 43:31 minutos que hice, menos cien metros, me dan 43:00 minutos en un satisfactorio 10k, y lo que me da esperanza de este año romper mi marca personal, pues cuando pierda esos 4 kilos de más, creo podré correr 4 minutos más rápida esta distancia.

No me quedé mucho tiempo, por el frío, la ropa mojada y el hambre, pero me hubiera gustado saber en que lugar general quedé... quizá hasta podio me tocó y ni me enteré.

Carrera 5 de mayo o Mutualista, muy buena, además de que siempre ofrece dos distancias para correr (5 y 10 kms) y apenas es la segunda vez que la corro. De las pocas carreras viejitas que todavía sobreviven en Tijuana... y es gratis, hay que aprovecharla. ¡¡Volveré!!






miércoles, 5 de abril de 2017

Reto Volcánico 25 Kms

Quería un reto como este, en sendero, rodeado de grandes paisajes naturales, alejado de las calles, del pavimento y sobre todo que se prestara para correr en la mayor parte de su recorrido, y lo fue, se pudo correr en todo momento.

San Quintín. Domingo 2 de abril del 2017:

La noche del sábado pude dormir arrullado por el viento, el cual semejaba el sonido de las olas del mar, éste viento entre los árboles altos de eucalipto y palmas frondosas fue en verdad relajante, y es que resulta ser una característica aquí muy especial del lugar Old Mill (Molino Viejo), hotel y restaurante, que fue la sede de este primer evento atlético. Además se está rodeado por una bahía, un regalo especial del mar del pacífico, y a donde muchos pescadores acuden ya sea por deporte o por negocio.

Foto por: Lucy Domínguez


No me extrañó ver a muchos de los mejores corredores de Baja California disputando por los primeros lugares. Se veía venir un duelo entre Daniel Valdéz y Guillermo Estrada, solamente faltaba Alexis Verdugo, aunque creo que Daniel Hernández de haber asistido, bien les pudiera dar una sorpresa. Sólo que también estaba presente el keniano Robert Gaitho. Ni que decir en cuanto a la rama femenil, Dulce María Rodríguez, quien lleva muchos triunfos últimamente en nuestra región baja californiana, una atleta olímpica que se impone y demuestra que la edad es sólo un número, ella enfrentaría a Genoveva Gelagat y a la veterana pero aguerrida Mary Rodríguez de Tijuana. 

La carrera comenzó a las ocho de la mañana, clima ideal, viento ligero y fresco. Me vi corriendo fuerte sobre calles terrosas vecinales. Corredores de un paso de 4:15' por km. en promedio, nos fuimos por amplios terrenos donde hay muy pocas casas y luego salimos hacia campos abiertos, a un lado de humedales con apariencia de pantanos. Como lo habían anunciado, el suelo resultaba mayormente compacto en su recorrido.

Imagen de Web oficial del Reto Volcánico.


Yo no ando en mi mejor forma física, pero como siempre ya tenía metas a lograr, buscar acercarme a las dos horas como tiempo total, de preferencia en menos de 2:10 horas. Si mal me iba haría 2:20 horas o quizás más. Claro que lo principal es disfrutarlo, y de eso nunca me olvido.

Los primeros 5 kms los hice en 21:58 minutos ya que eran planos; lo bueno, lo "dificultoso" vendría a partir del km.7 cuando las primeras cuestitas nos guiarían hacia el Volcán Riverol. 

Ya habiendo superado las cuestas, nos encontramos con que gran parte de la flora que cubría el suelo era una colorida alfombra de una especie de suculentas rojizas que al irlas pisando reventaban y volvía un poco resbaloso el suelo, o quizás los que iban adelante nos lo dejaban ligeramente resbaloso a los demás. Fue hasta interesante lidiar con esto, pues incluso a la vista me parecieron muy agradables y, al menos yo no contaba con este factor sorpresa.

Fotografías (de la 3 a la 7) cortesía de Juan Charly Rodríguez


Después de que hice en 46 minutos los 10k ya no me fijé tanto en el reloj, quería más que nada disfrutar del recorrido que presionarme, eso sin buscar de dar mi mejor esfuerzo, uno del que me sintiera orgulloso al final del evento, pues considero que una cosa no está peleada con la otra, el poder buscar una marca determinada (tiempo) y el disfrute de la experiencia en general. En este tipo de terrenos definitivamente el rival es uno mismo, donde mente y cuerpo estan en constante conexión para conquistar la meta.




A la única persona que si me propuse alcanzar fue a Adán Morales (esposo de Isabel Mata), más ocurrió que en las cuestas lo dejé ir, le dije que me estaba reservando para de regreso darle fuerte, pese a eso, recuerdo que mi paso al subir fue constante y de unos 6 minutos el kilómetro. Él, poco a poco se me fue, pero cuando me propuse alcanzarlo ya me había sacado cerca de medio kilómetro. Me fui tras él, tal vez no pensando en ganarle sino para acompañarnos.  Dejé a algunos corredores atrás, y veía a Adán cada vez más cerca. Le fui recortando espacio, pero tal vez él seguía a otros e iba con ganas tras ellos.

Después, ya subíamos por tierra arenosa pero dura, enseguida bajábamos hacia tierra suelta en caminos anchos, pero si te tomas el tiempo ves a tu espalda el volcán, a tu derecha y a los lejos el mar, luego enfrente y alrededor la vegetación verdosa de yerba silvestre y flores que han brotado con la primavera, todo eso en conjunto nos mostraba un panorama singular.




A 200 metros me quedaba ya el joven Adán ¡Vaya que iba fuerte! Pero... cuando lo tuve a unos cien metros me di cuenta que no era él, que estuve siguiendo a la persona equivocada. ¡Ah, pero claro, si la camiseta de él era amarilla no blanca!! -me dije.  Para eso ya manejaba yo un paso ligeramente arriba de cinco minutos el kilómetro, cuando ya íbamos en calle pedregosa rumbo a los kilómetros finales. Aquí me di cuenta que habían policías presentes que nos cuidaban por si algo se ofrecía.

Estuvimos bien atendidos en los abastecimientos, el agua nunca faltó. Yo cargué con un poco de suero y que bueno pues había sudado mucho y pese el viento fresco, el sol ya calaba a las diez de la mañana. Ni siquiera pude cerrar fuerte como me lo había propuesto pues cosa rara en mi, a partir del km 23 me querían llegar calambres en ambas pantorrillas, eso en cada intento por meter velocidad... Ok ok, me dije, voy a continuar con este paso, no hay problema, no me forzaré de más y...



Logré llegar  a la meta en 2:06:55 horas, lo cual me dejó satisfecho por ser mi primera vez en este reto. Claro que para la siguiente vez ya sería con conocimiento total del terreno y ruta, que espero volver, y de hacerlo mi reto será concluir el recorrido en dos horas flat o menos.

Jamás hubiera imaginado que viajaríamos manejando hasta San Quintín para correr, para conocer, para buscar relax, ya que las fotografías publicadas en la página oficial del Reto Volcánico mostraban lo espectacular del recorrido, y poco después el video terminó por convencer a muchos corredores más, pero en mi caso, con pocas imágenes tuve para animarme.

Lo mejor, es que es ruta que sí se puede correr, no sólo hacer senderismo cuesta arriba, pues lo que me gusta es darle rienda suelta a las piernas y por eso considero que vale la pena volver, que espero sus organizadores se animen a darle continuidad a tan bonito evento.


Ahora, con ayuda de Lucy, a manejar hasta Mexicali (otro reto) para presentarme en la Feria del Libro, con Entre el Río y las Estrellas, mi primer libro. ¡A ver como nos va!

¡Gracias por tu visita!






miércoles, 22 de marzo de 2017

Un día Corrí para...

Un día corrí para sentirme fuerte, para sacar mis frustraciones, para distraer mi mente de los problemas, y también para compartir charlas amenas con mis amigos. Corrí para conocer otras ciudades y nuevas calles, para escuchar idiomas que no comprendo, para soñar con nuevas metas, para adquirir una nueva medalla, para superar todos mis números basados en tiempos, para ser parte de un gran evento, pero también para reencontrarme conmigo mismo, para conocerme un poco más al desafiar mis límites, para regalarme satisfacciones y sensaciones que me eran desconocidas.
Para gritar un calambre quizás no, pero sí para engrandecer con ello la gloria de poder llegar a la meta a pesar de una lucha constante contra la larga distancia.

Ultra Trail Runner Rory Bosio
Un día corrí para saludar a otros que corren, para animar a quienes me han enseñado a correr, así como también a quienes comienzan con trotes pequeños pero con sueños grandes. Corrí por sentir en el cuerpo una nueva dosis de adrenalina previa a una nueva carrera; corrí -¿por qué no decirlo?- para salir en una fotografía que pudiera apreciar en el futuro, para armar una colección de preseas, para portar una camiseta con orgullo, para viajar miles de kilómetros aunque terminase corriendo unos cuantos.
Corrí para aligerar mi cuerpo, para intercambiar calorías por fuerza y coraje, para luchar contra la negatividad externa pero sobre todo contra la interna y fortalecer mi voluntad, y para creer más en mis ideales, para creer más en mi propio poder que en un “no se puede” y de este modo derribar murallas mentales.

Un día quise correr para sentir como me mojaba la lluvia, para saltar múltiples charcos y también para meterme en ellos. Otro día quise correr para sentir la tibieza de los rayos del sol, para sentir el sudor recorriéndome la piel, para luego experimentar el frescor de un viento ligero.

Un día corrí para ascender los cerros que murmuraban desde lejos una invitación a conocerles, para saltar sobre sus piedras, para eludir grietas en la tierra e incluso las inestables maromeras o chamizos. Corrí para conquistar cimas que me premiaran con vistas panorámicas por no claudicar en mi esfuerzo; para palpar las nubes que les da por acariciar la tierra mientras elevan la humedad de la tierra. Corrí para apartarme de la cotidianidad y así sentirme lejos de lo ordinario, a la vez cercano a un lugar sublime que tras imaginarlo previamente, luego me enfrasqué en alcanzarlo.

Berlin Marathon 2012 Foto por Juergen Buergin

Un día corrí, para conocer senderos verdosos, para sorprenderme con aromas que emergen de la naturaleza, para descansar sobre el frescor de los árboles, para abrazar sus cortezas, para sentir el crujir de sus hojas caídas.
Corrí para reconocer la pureza y el sabor genuino del agua, para deleitarme con amaneceres impredecibles o con atardeceres nostálgicos; para perderme entre la niebla del paisaje, Un día corrí, para atestiguar el brote de la primavera y admirar sus colores y figuras; para contemplar un cielo verdaderamente estrellado o el expresivo tono celeste del firmamento.
Un día corrí para sentir como mis pies se hundían levemente sobre la arena, para dejar que mis huellas las cubriera la salada agua del mar por el hecho de provocar a sus olas. Para ver revolotear y escuchar la algarabía de las inquietas gaviotas; para tomar un baño de sol candente entremezclado con la brisa marina. Corrí para que la infinita línea del horizonte oceánico, exclamara con su grito silente que aún existen inagotables opciones para continuar corriendo.


J. Héctor Buelna






martes, 21 de febrero de 2017

Carrera 10k Cetys Universidad 2017

Como suele pasarme, en los primeros meses de cada inicio de año soy lentón, porque subo algunos kilitos en invierno ─Ni modo, el frío me provoca mucha hambre─. Había entrenado para la Enchilada pero no pude asistir, por lo cual acumulé ganas de correr, de participar en una carrera mejor dicho. Entonces me animé al 10k del Cetys de Mexicali para así romper mi racha de tres meses sin entrar a carreras.

Aquí el evento principal es el medio maratón, pero como no traigo mucha velocidad pues mejor opté por la distancia corta. Hace dos años sí corrí el medio maratón, pero correr 10 kms es una distancia que ya extrañaba, porque me exige casi los mismo que una 5k, ir con todo, aunque ese "todo" no sea tanto, pero hay que dar lo que se tiene.

 


Cuando un día antes recogí mi número, lo vi como de buena suerte pues 362 suma once y es mi número favorito. Al amanecer solamente me hizo falta mi cafecito, el que me despierta bien y me llena de energía, pero no se me hizo, en la casa de mi suegra no lo toman y de pilón los Oxxos estaban cerrados y la carrera comenzaba a las 7:40, no me iba a esperar a que los abrieran. Así que a darle como me sintiera.

Ocho minutos después del arranque del contingente de medio maratón, salimos los que 10k. Honestamente pensaba en que iba a quedar dentro del top 20, pero al ver que sí habían buenos corredores ya lo vi muy difícil, pues llegó todo el club de Potros de Rosarito, quienes arrasarían con los primeros lugares, incluso los ganadores de esta carrera serían Jovani Candelario y Lupita Cruz, en cada rama, ambos de este buen club. Además estaban de vuelta Jorge Soriano, uno de los mejores de Mexicali y Gabriel de Ensenada, sólo por mencionar a los que ubico.



Comencé muy rápido, a paso de 3:15 el kilómetro, con la energía a tope, pero al darme cuenta del paso (en el reloj) le fui bajando y dejé  que me pasaran cuantos quisieran, pues no debía ir a esa velocidad, a un ritmo que sé que no aguantaría mucho tiempo y que me podría hacer quemar la pila antes de tiempo, osea tronarme.

El primer 5k es ligeramente de subida, así que quisiera o no, bajé el ritmo drásticamente. Hice 21:07 minutos hasta el kilómetro cinco. Un paso malo para mi, pues normalmente hago como máximo 20:30 minutos en la primera mitad de un 10k.

Estimé que unas 40 o 45 personas me habían rebasado, pero llegó un momento en que alcanzamos a muchos runners del medio maratón, así que con la mezcolanza ya no supe a quienes estaba pasando, dejando atrás.

En la separación de las distancias ya pude irme tranquilamente, sin correr hacia los lados continuamente para rebasar, pero se siente hasta raro, ver que lejos viene un solo corredor tras de ti, y muy pocos pero también alejados que van adelante. No pude seguir el paso de Lupita Cruz, y poco después hasta la señora Terrie Dowie se me escapó (aunque al final solamente me ganaron por un minuto).



Ya de regreso fui acelerando, presionándome para recuperar un paso que me hiciera llegar en menos de 45 minutos, pues por varios kilómetros fui muy lento, de modo que no podía sacudirme el ritmo de 4:30'.  
Cabe mencionar que una semana antes había entrenado 10k para ver como andaba e hice 42:07 minutos, así que si tomaba en cuenta el factor competencia aquí debía hacer 41:00 o un poco menos, pero... pues todo hacía indicar que mi energía no sería suficiente, y con tanta gente que me pasó seguramente ni un podio alcanzaría, porque al ver como la mayoría se metió a correr la otra distancia pensé en la posibilidad de un subir al podio al menos en mi categoría... digo, podría ser!

Sentí mi cuerpo muy pesado pero yo le exigía como si estuviera en mi peso ideal de corredor (3 kilos menos), al menos me llevé  a unos cuatro corredores más, para así enfilarme hacia la meta en solitario. ¡Uff que alivio cruzar el tapete de la meta, y por fin poder respirar con tranquilidad! Si me presiono es por gusto, es parte de los desafíos que uno elige.



Nos colgaron una bonita medalla con listón dorado, y nos las iban colgado al cuello... qué bonito se siente, no como en otros eventos que la dan en bolsita como si la compraras. Detalles como estos engrandecen los eventos deportivos, y nada puedo alegarle a los organizadores, pues hasta el horario de inicio fue bastante bueno. Nos dieron un agua y powerade y un kit de desayuno... y la camiseta dryfit excelente en color y diseño.

Sólo una cosa no me dejaba contento, mi tiempo de 43:23 minutos. Le dije a Lucy: "Mejor ya vámonos, que no hice el tiempo que quería, ni me sentí muy bien tampoco, y dudo mucho que me toque podio en la categoría". Por insistencia de ella fuimos a preguntar a un muchacho que estaba tomando nota a quienes iban cruzando la meta, y pues gracias a los chips él ya tenía los resultados.
Pidió mi número y nombre, y para nuestra sorpresa nos dijo que había ganado el primer lugar. Yo no me lo creía, en verdad que estaba sorprendido, y pensar que ya me quería ir. Fui el # 31 general de 221 participantes.




En la espera de las premiaciones todavía fui dos veces a revisar en una pantalla los resultados; quería asegurarme de que en verdad yo era el ganador en mi categoría de 40 a 44 años. "¿No se habrán equivocado?" pensaba.

Carrera de 10k del Cetys Mexicali. Una grata experiencia pues por primera vez obtengo un primer lugar en una competición, y éste es apenas mi séptimo podio en 13 años participando en carreras atléticas, hasta por ser pocas las veces es que se disfruta. Pero a seguir trabajando que hay marcas personales que igualar para después buscar superarlas.




Archivo del blog