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lunes, 12 de marzo de 2018

¿Por qué no podemos correr como otros?

¿Por qué algunos corredores en tan poco tiempo que llevan corriendo se ganan los primeros lugares llevándose los titulares de periódicos y las redes sociales? 

Y, ¿por que será que otros como yo, teniendo varios años dándole al running apenas conseguimos mejorar unos segundos en nuestras marcas -por año-, y a veces nada?

Comenzaré diciéndote que cada cuerpo es diferente, es claro, cada organismo reacciona y responde de modo distinto a los estímulos de un esfuerzo físico... o se puede decir de una manera más clara:

Hay quienes parecen tener un cuerpo hecho a la medida para cada deporte, ejemplo, si tienes altura y eres delgado y pies igualmente anchos o largos, seguramente podrás ser un buen nadador o destacado basquetbolista. Si eres delgado, fuerte y de mediana estatura y menor a 30 años de edad, es muy probable que te puedas convertir en un corredor que gane lugares en los podios cada fin de semana.




Hace poco hablaba con mi amiga Yoana  Díaz sobre este tema, que no todos podemos ser igual de "buenos" corredores, puesto que la naturaleza aparentemente nos dio lo mismo, mas sólo es semejanza, pues no todos tenemos el mismo peso corporal, ya que hay quienes siempre han sido delgados, mientras que otros subimos de peso con gran facilidad en cuanto dejamos de tener actividad física, y después cuesta bastante esfuerzo el poder quemar esos kilos extras, lo cual no nos permite ser más veloces y merma nuestra condición atlética.

Habrá quienes tengan pulmones mucho más fuertes o vigorosos, de igual manera sus músculos abdominales, piernas o en general el cuerpo entero. 

Habemos quienes tenemos algún problema nasal como sinusitis o tabique desviado y no podemos respirar adecuadamente en un deporte como éste que exige jalar mucho aire para llevar energía a los músculos. De hecho, una buena respiración y control de la misma es básica para quien busca mejorar en la práctica de su deporte favorito.

Hay quienes redoblan esfuerzos y también asisten a gimnasios para moldearse y/o fortalecerse, y del mismo modo hay quienes alternan correr con natación o pedaleando; muchas veces con la finalidad de fortalecerse en todos los aspectos y para ser la mejor versión que puedan conseguir del corredor que sueñan ser.




La edad... claro que también contribuye, porque mientras algunos comenzaron a temprana edad, siendo atletas desde niños o adolescentes alcanzando así un gran nivel, otros comenzamos despues de los 25, o de los 30, los 40 años o incluso después de los 50's.  Por tal motivo no todos alcanzan el más alto rendimiento que posiblemente pudieron tener cuando fueron más jóvenes.

Por supuesto que este último dato de la edad no es para desalentar a nadie, en el fondo todos los corredores ya lo sabíamos, e igualmente sabemos que para comenzar a realizar un deporte no hay edad, porque existen metas que queremos alcanzar y son "muy nuestras" y de nadie más, son nuestros sueños y los merecemos... merecemos alcanzarlos, y obtener esa dosis de felicidad en nuestra vida, quizá una y otra vez, por eso repetimos año tras año las mismas carreras, porque también sabemos eso: que correr es un infalible generador de felicidad.

Por eso, para muchos de nosotros quienes tenemos corriendo gran parte de nuestras vidas, el pensamiento de "con que me gane a mi mismo me habré superado como corredor" es definitivamente una gran satisfacción cuando se consigue, y nos importa muy poco todos los que llegaron primero, porque supimos llegar a nuestra meta.



1 comentario:

  1. A mí desde el principio me quedó claro, escoge ser corredor competitivo o recreativo. Y estoy convencido que si quieres ser competitivo debes entrenarte para ello, y lo he comprobado con distintas amistades, de diversas complexiones o cualidades físicas, disponibilidad para el entrenamiento y claro, posibilidades. Quien entrena con la mente en el podio lo puede lograr, pero debe enfocarse en ello, y bueno también he visto que ayuda mucho acudir con entrenadores experimentados.

    En mi caso me reto siempre a mí mismo, y la satisfacción que me da eso es más que suficiente.

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